Protege Arturo Dávalos a policías criminales que golpearon y balacearon a una familia

 

No cabe duda de que el alcalde de Puerto Vallarta, Arturo Dávalos, protege a verdaderos delincuentes y criminales incrustados en el cuerpo policiaco que tiene bajo su mando Jorge Misael López Muro, quién se encuentra bajo sospecha desde hace más de un año por no haber aprobado los exámenes de confianza y toxicológicos a que lo han sometido por disposición de ley.

De acuerdo con una nota publicada este martes por el sitio web NOTICIAS DLB (noticiasdlb.com) policías municipales de Puerto Vallarta atacaron cobardemente a una familia, a cuyos integrantes amenazaron con armas de fuego, insultaron, golpearon e incluso al jefe de la familia, de nombre Jesús, le dispararon en tres ocasiones, lesionándolo.

En la nota se asienta que lo sucedido fue expuesto por el agraviado Jesús, vecino de la colonia Agua Azul, y sostiene que él, su esposa y sus dos hijos menores de edad están temerosos ya que a partir de que denunció lo sucedido varias patrullas siguen rondando su casa y cerca de donde él se encuentre, para amedrentarlos.

«Ayer no fue la excepción (pues) mientras le entrevistamos se acercó una patrulla con el número económico PV 357 cuyos agentes sostuvieron que iban a comer pero nunca se les vio comprando nada», escribe la reportera, autora de la nota.

Los hechos ocurrieron el pasado 19 de noviembre

Narra el afectado que él se dedica a vender elotes y que llegaba con su familia a su casa casi a la medianoche del pasado 19 de noviembre, cuando un sujeto desconocido comenzó a molestar a su hijo menor de edad, por lo que él fue a reclamarle pero el supuesto malandrín ya estaba acompañado por más sujetos y le comenzaron a tirar piedras. En su defensa el hoy declarante tomó también una piedra y la lanzó, lesionando en el rostro a uno de los agresores. Al ver qué los atacantes retrocedieron él también se metió a su domicilio.

Sin embargo, horas después, ya siendo la madrugada del 20 de noviembre tocaron la puerta de su casa y al asomarse vio a los policías municipales de la patrulla PV 325, a quienes explicó lo sucedido. Luego de escucharlo, los agentes salieron para hablar con los malandrines, que se encontraban cerca

No sé a qué acuerdo llegaron o qué pasó porque enseguida de que la policía bajó a hablar con los malandrines los agentes llegaron de nuevo a mi casa exigiendo que abriera o de lo contrario ingresarían a la fuerza, y así lo hicieron porque los oficiales se metieron a la casa por el patio, narró la víctima.

Don Jesús cuenta que su sus dos hijos corrieron a la cocina para protegerse mientras los oficiales comenzaron a gritarle palabras altisonantes como «hijo de tu puta madre». Al ver que la esposa comenzó a grabar con el celular, los delincuentes disfrazados de policías les quitaron los dispositivos y se pusieron más agresivos, apuntándoles con el arma por lo que el afectado les decía que sin una orden judicial no podían estar invadiendo su domicilio y estaban violando la ley. Les pedía que lo dejaran salir y que no lastimaron a su familia. Les repetía que no había cometido ningún delito y que estaban infringiendo la ley al estar adentro de su casa, amenazandolos, sin ninguna orden, y ellos le respondían «¡cállate hijo de tu puta madre o te va a ir peor!»

Al seguir los policías gritándoles, amagándolo con las armas de fuego e intentar someterlo, el afectado agarró un machete que tenía en la cocina para evitar que atentaran contra su familia, por lo que al verlos acercarse levantó el machete y los agentes le dispararon hasta en tres ocasiones, dándole un balazo en el pie izquierdo, otro en la oreja y uno más junto a la costilla dorsal izquierda, por lo que ya no tuvo más opción que rendirse para luego ser arrestado pero con lujo de violencia, ante los gritos de terror y llanto de su esposa e hijos.

Los policías lo pasaron a una ambulancia para trasladarlo al hospital donde pasó varios días bajo custodia policiaca. El afectado dijo que lo dieron de alta y anduvo batallando para que le recibieran la denuncia en la Fiscalía hasta que la pudo poner quedando bajo el expediente 5339/2019.

Así mismo, interpuso otra denuncia en Asuntos Internos de la UMA con el número 151/2019, sin embargo no ha sido atendido en la Comisión Municipal de Derechos Humanos, a donde también acudió y no le dieron ningún número de folio, con el argumento de que «a ver más adelante, a ver qué dicen los superiores».

En cuanto a su esposa, no le han querido tomar la declaración en la Fiscalía General en Puerto Vallarta por lo que presumen que podría haber corrupción y colusión de servidores públicos, así que este lunes volverán a la Fiscalía con la finalidad de rendir la declaración, en este caso de su esposa golpeada.

Finalmente, el afectado optó por hacer público su caso para exigir a las autoridades que hagan justicia, que le reparen los daños que le hicieron en su domicilio, recuperar las cosas que le robaron además de los celulares y dinero en efectivo que tenían para pagar la luz, por lo que hace responsables a las mismas autoridades por si algo les llegase a pasar.

 

Con información de Gloria Herrera en noticiasdlb.com

 

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